lunes, 18 de julio de 2016

el diario del olvido

Mi vida en la calle
1

Yo soy un hijo de las calles, fui engendrado  en el mundo de las luchas, soy el descendiente de una cualquiera, de una callejera, nací sin tener nombre, y aun no tengo identidad, para el mundo solo soy uno más del montón, uno más del problema, un problema más de la sociedad.
Yo nací en una de las muchas calles Santiago, nunca puede conocer a mi padre, ya que este se fue al poco tiempo después de estar con mi madre y ella murió atropellada por un humano cuando yo apenas deje de ser un cachorro.
La vida callejera siempre ha sido dura, debo recorrer horas e incluso días para poder encontrar comida e incluso agua. Aun puedo recordar que más de una vez he sido sorprendido buscando escombros de comida en la basura, viendo como mi orgullo se ve reducido a nada, buscando migas de pan, restos de carne, huesos, o lo que sea que pueda comer para saciar mi hambre, pero  de pronto un fuerte golpe en mis costillas que me aleja de mi búsqueda y me recalca que en un mundo dirigido por los humanos, no puedes existir ni luchar para vivir, solo morir y ojala sin ser visto para no incomodar a sus hijos.
Recuerdo que una vez, en una fría mañana, lamentablemente me desperté con sed, mi cuerpo gritaba por agua que no tomado en días largos y secos. Recuerdo como tuve que recorrer el día entero hasta encontrar un pequeño agujero en la calzada como agua ennegrecida y contaminada, pero que a pesar de tener un olor fatal, mi sed me obligó a beber esa agua agria del piso… no te imaginas como me arrepentí después, sintiendo mi interior rugir y contraerse, sintiendo como esta agua envenenada rompía todo mi interior a su paso. Todo este dolor solo por el extraño liquido que bebí por una sed mortal, la cual casi me quita la vida ese mismo día.
Cada día se siente como una lucha, la cual he partido con una gigantesca desventaja, una lucha desigual e injusta que no puede frenarse ni evadirse. Acá en la tierra de las calles solo sobreviven los más fuertes, los más aptos para la pelea cotidiana, por existir un día más y esto no da espacio para las dudas o la ternura, todos son crueles en la calle, todos pelean entre todos hasta morir.

(…)

Hoy, me levante en la madrugada y comencé a buscar comida para poder alimentarme ya que ayer no pude comer nada en todo el día. Mi mañana paso de largo y la tarde comenzaba a caer, de pronto a lo lejos veo un trozo de pan tirado en el piso, pero cuando fui por el pan, una jauría me tomo por sorpresa y no solo me robaron mi trozo de pan, también me hirieron  y  rompieron mi pata trasera, por lo cual no pude defenderme ni salir de una oleada de mordidas, sentía como rompían mi pelaje, como destrozaban los huesos en mi pata, como rompían mi cuerpo para saciar su hambre.
 De pronto sentía como el gran sueño se acercaba a mi cada vez mas, pero de la nada, un silencio absoluto, un vació total, ¿estaré muerto? Me preguntaba mientras aun veía como sangraba mi pata…
No, no puede ser, no lo estoy, se que sobreviví, casi muerto trate de abrir los ojos, pero solo vi la silueta de un grupo de humanos y escuche como los otros perros corrían por sus golpes, ¿será que me mataran ellos a golpe? ¿Los abran echado para darse ellos el gusto de matarme? O ¿moriré antes de que me golpeen?
Pronto lo sabré y descansare.

Constructores
2

Estoy abriendo los ojos de a poco, siento como se va calmando el dolor de mis heridas y como mi pata comienza a mejorar, al fondo del cuarto donde estoy, veo a tres humanos que me miran y sonríen, un cuarto se acerca y me examina,  habla con los otros tres mientras yo trato de averiguar dónde estoy.
 Veo que estoy en una sala de color claro, esta sala es muy bella e iluminada, veo una enorme  variedad de instrumentos y herramientas, hay una enorme cantidad de fotografías de diferentes animales.
De repente aparecen los tres humanos y uno de los humanos acerca su mano a mi cabeza…
¿Me golpearas?
Pensaba mientras veía su mano acercarse y antes de poder morderlo o alejarme de su mano, de la nada puedo sentir un ligero movimiento en mi cabeza, era el humano que estaba acariciándome, este es un momento único para mi, el cual despierta una sensación que nunca he conocido, un calor que recorrió mi cuerpo desde mi cabeza a mi cola. No sé como lo hizo, solo sé que me gusto y que ha sido la primera vez que alguien me da una muestra de afecto, la cual ha despertado una parte de mí que nunca he sentido.
Ahora sé que pertenezco acá, ellos son mi manada, mi familia…

Saliendo de la sala donde desperté, me llevaron a un lugar donde se reúnen todos los humanos y miembros de mi nueva familia, entre todos ellos me dan una bienvenida y me ponen un nombre, es la primera vez que tengo uno y  una emoción invade mi cuerpo.
A estos humanos les gusta mi compañía y a mí me gusta la suya, puede que este sea nuestro primer día junto pero sé que esta familia será para siempre.

(…)

Llevamos meses juntos, los humanos son los mejores, cada mañana me levanto temprano, para esperarlos y darles la bienvenida a cada uno, me dan de comer y beber, nunca me he sentido tan feliz en mi vida, mientras mi familia descansa y toma un agua que deja mareado, yo vigilo a que no llegue el humano que grita cada vez que hacen eso, ese es nuestro juego, cuando llega el humano gritón yo ladro y mi familia comienza a trabajar en silencio hasta que se va y el juego vuelve a empezar.

(…)

Hoy me construyeron una casa frente a nuestro punto de encuentro, ahora vivo solo pero sigo viéndolos cada mañana.

Ultimo día
3

Hoy despierto como cada día, pero mi familia tardo un poco en llegar.
Hoy finalizo la construcción en la que tanto han trabajado y como festejo me compraron un trozo un de carne el cual era tan sabroso que me lo comí al instante, estoy tan contento de que terminaran la construcción, de seguro que ahora tendrán aun más tiempo para mí y podremos seguir jugando o incluso tener más juegos, me entusiasma tanto la idea que no para de saltar de lo feliz que estoy, me acarician el pelo, juegan conmigo y me dan más comida sabrosa.
De repente  mi familia se junta mientras yo tomo agua, parece que algo les incomoda, algo pasa entre ellos, comienzan a apuntarse, enojarse y volver a apuntar, de vez en cuando me miran y vuelven a pelear, no sé qué pasa pero ojala que termine pronto para seguir jugando y riendo con ellos.

(…)

Terminando la pelea me miran con pena, pero con un poco de tiempo se borra la tristeza y comienza el juego, algunos me persiguen mientras los otros ríen, luego soy yo quien los persigue y todos reímos al mismo tiempo, que bella que es la vida, al fin he encontrado mi familia y el lugar al que pertenezco y nada podrá separarnos porque somos familia

(…)

Comienza la noche y se van de a poco, cada uno se va despidiendo de mi, unos me dan cariño otros unas palabras y un abrazo, no se aun por qué tan emotivos si nos veremos mañana, no importa, ha de ser la emoción del trabajo hecho






Nuevo y último día
4
Amanece nuevamente, este día parece más bello que ayer, estoy deseoso de que vuelva la familia para comenzar nuestros juegos y ojala traigan otra vez ese trozo de carne que tanto me encanta.

(…)

Qué extraño aun no llegan, ya ha pasado la mañana y aun no aparece nadie,  ¿será que han entrado por otro lado para darme una sorpresa?, ¿Qué sorpresa será?, ojala sea un trozo de carne enorme, si eso debe ser, como regalo por los buenos momentos, llegaran pronto y jugaremos todos, será divertido

(…)

Aun no llegan, ya esta anocheciendo, me siento frustrado, hambriento y sediento, nadie me ha dado de que comer o beber durante todo el día,  aun los espero sentado frente a nuestro lugar de encuentro pero nada, ¿será que se han olvidado de mi?, no, somos una familia, estoy seguro que llegaran mañana, a lo mejor llegaron cuando yo dormía y al no verme se fueron, que lastima y yo que los extrañaba tanto, a lo mejor si despierto antes los encuentre.

(…)

La construcción comienza a ocuparse, la gente corre de mi, como si yo fuera la muerte en persona, cada mañana me levanto antes de que salga el sol, me aseguro de levantarme tempranísimo para esperara a mi familia pero nada, ¿Por qué no vienen? ¿He hecho algo malo? Por favor vuelvan, los quiero, son mi familia, son lo único que tengo, no me dejen.

(…)

Los humanos que viven en la construcción me dan de comer pero otros me corretean incluso me echan de mi casa, si mi familia estuviera acá no harían eso… a que esperan para aparecer, siento un vació enorme ya no se qué puedo ser mejor ¿morir sin conocer el cariño o conocerlo y perderlo para siempre?

(…)

Me han venido a buscar unos hombres en un carro con muchos perros, se que moriré hoy, pero ya que importa, a lo mejor encuentre a mi familia en el camino del gran sueño y me cuiden entre ellos nuevamente, espérenme familia, iré con ustedes ahora.

5 comentarios:

  1. espero que les guste, este es el primer cuento que publico, si lo desean publicare otros más a futuro

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  2. Bello, gracias por el paisaje de emociones que convocaste en estas simples líneas

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  3. Vívidas líneas que me llevaron de la curiosidad inicial, a la alegría y luego de la tristeza al desasosiego que me provoca la indiferencia ante los perros callejeros.
    Felicitaciones, lograste generar en mí un cúmulo de emociones.
    Espero volver a leerte, prontamente

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  4. El conjunto de emociónes que logras generar en una persona que van desde lo alegre hasta lo mas triste ¡muy buen cuento!

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  5. Buen cuento, cambio de emociones triste, alegre, triste....Pobre perrito.... Felicitaciones Javier. Me quede leyendo y queriendo leer más.

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